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Sobre la baremación de los premios Giner de los Ríos 2013

[23/01/2014 Entrada actualizada tras una nueva conversación telefónica con el CNIIE]

Este año he participado junto a un grupo de compañeros en los premios Giner de los Ríos 2013 y lo cierto es que la experiencia ha sido muy curiosa. Estos premios los valora el Centro Nacional de Investigación e Innovación Educativa (CNIIE) y, tal y como se establece en su convocatoria, pretenden servir de estímulo para el profesorado premiando "trabajos de investigación pedagógica e innovación educativa".

Estudiando las bases y los criterios con los que teóricamente se iban a valorar los proyectos, pensamos que con el trabajo que habíamos realizado, si nos esforzábamos en escribir una buena memoria, podríamos tener posibilidades. Sin embargo no hemos tenido suerte y no hemos sido premiados y, a pesar de llevar tiempo expectantes para ver el nivel de los proyectos que habían sido seleccionados, con muchas ganas de leer y aprender de compañeros que hubieran hecho unos trabajos estupendos, lo cierto es que al ver lo que se ha premiado nos hemos quedado un poco fríos. Este escrito no es una crítica a los trabajos premiados, todo lo contrario, siento un tremendo respeto y admiración por todos los docentes que dedican su tiempo libre a innovar y trabajar para que sus estudiantes aprendan más y mejor. La crítica es exclusivamente sobre el proceso de baremación de los trabajos.

Uno de los proyectos premiados es EmprendeCole. Este trabajo es magnífico, estimulante, ilusionante y una auténtica maravilla, y quiero dar mi enhorabuena a todo el profesorado implicado. Sin embargo este trabajo (o uno muy, muy similar realizado por parte de los mismos autores) ya ha resultado premiado en otros premios y convocatorias, así que considero que debería haber sido excluido de esta.


Capturas de los trabajos "Emprender desde al aula" y "EmprendeCole"


Como es lógico, me puse en contacto con el CNIIE para hablar con ellos del tema y de otras situaciones que me habían sorprendido sobre la resolución y, tras las conversaciones que hemos mantenido, tengo la sensación personal de que la baremación ha debido hacerse muy deprisa y con no demasiado cariño.

Respecto al trabajo galardonado con el premio especial, Relatos viajeros, considero que tampoco es original, ya que ha sido reconocido anteriormente con otros premios y distinciones otros años, como la de Leer.es (que entrega el propio CNIIE) y Educastur. Por tanto, parece poco comprensible que sea seleccionado si el objetivo de la convocatoria es es servir de estímulo al premiar trabajos de "investigación pedagógica e innovación educativa", y además los criterios valoran la originalidad y novedad del trabajo.

Por otra parte llama la atención que para el Ministerio de Educación el mejor trabajo de todos los realizados en España (en relación a la investigación y la innovación) sea, con todos mis respetos, un blog de relatos, en el que lo primero que te encuentras al visitarlo es una imagen de un cuadro protegida por derechos de autor que se está utilizando sin permiso, sin citar y que además ha sido editada para incluir el nombre del trabajo.

Por último, resulta muy sorprendente que no se ha premiado ni un solo trabajo profesional, técnico o tecnológico, ni siquiera en las categorías dedicadas a este tipo de proyectos, premiando exclusivamente trabajos relativos al arte, el cine, la radio, la literatura... Así, en la categoría dedicada a premiar trabajos que potencien la incorporación al mundo profesional y social, el proyecto escogido ha sido uno de realización de secuencias de cine clásico.Y en la categoría científico-tecnológica se ha premiado a MateMagia.

He tratado de encontrar el trabajo MateMagia en internet y no he sido capaz de localizarlo. Sin embargo he encontrado decenas de libros, vídeos explicativos, productos comerciales, programas de televisión y hasta guías didácticas editadas por editoriales, comunidades autónomas, fundaciones... y muchos de estos recursos tienen, literalmente, más de 15 años. Por tanto, parece que la innovación e investigación que pretenden estimularse no se han tenido demasiado en cuenta a la hora de elegir los proyectos a premiar, como tampoco ha debido tenerse en cuenta el hecho de compartir con la comunidad docente los materiales y recursos generados.

Desde el CNIIE aseguran que todos los proyectos han sido valorados siguiendo el baremo de forma escrupulosa. Por tanto, se me ocurre que quizás esta situación en la que la ciencia, la tecnología y las aplicaciones profesionales no son valoradas, pudiera deberse a que el equipo encargado de la baremación de los trabajos no sea suficientemente multidisciplinar. Y quizás, para próximas convocatorias deberían incluirse otras cuestiones en los criterios de baremación.

En cualquier caso, reitero mi máximo respeto y admiración por todos los docentes que, con la que está cayendo, dedican parte de su tiempo libre a hacer cosas distintas, investigar e innovar para mejorar su práctica diaria y el aprendizaje de sus estudiantes. Es un orgullo pertenecer a un colectivo así.